martes, octubre 21, 2008

Pequeños placeres I

Desnudarme y meterme en la bañera todavía vacía, fría. Abrir el grifo, poner el agua demasiado caliente, hasta que casi queme. Adoptar un posición cuasi-fetal y dejar que la vista se fije en un punto infinito. ¿Cerrar los ojos? ¿Mirar la nada blanca que se encuentra a un metro inalcanzable?

Dejar que pase el tiempo, no como un proseguir de segundos como martillos, sino como un continuo fluir imperceptible. Perderme en mis pensamientos mas profundos y poco a poco dejar de ser yo para volver a ser un poco mas que un niño.

Dejar que el agua ascienda poco a poco, con sus corrientes ciclicas lamiendo cotas cada vez mas altas de mi cuerpo. Reirme de las burbujas de aire atrapadas en mis pelos. Desaparecer. Regresar al mundo real y darme cuenta de que el agua ya casi llega hasta mi pecho. Sumergirme y sentir la carencia de peso de mi cuerpo...

3 comentarios:

Yo, alma condenada dijo...

El baño siemrpe será uno de los más dulces placeres de la vida... y más con agua bien caliente...

Pacuxo dijo...

quieres ser un feto...weno si kieres a la proxima que le eche el ojo te la paso,feto no serás pero saldrás cn uno xDDDDDDDDD

Fenix dijo...

XDDDDDD

Diox, eres mas pesado que los testigos de Jehová!! Que no!!! Que no y que no!!! XD