miércoles, febrero 07, 2007

Regresión

Aqui estamos de nuevo...

Acabo de echarle un vistazo a los blogs de Yolanda y de Ritt, y mientras en la minicadena suena "Fiddler on the Green", de Demons&Wizards, me he vuelto a emocionar o, quizas, a recordar.

Es curiosa está canción... parece como si los repetitivos acordes de la guitarra, como si las voces calladas, casí susurradas, contarán una historia que no es un historia, sino toda una vida. Como si fuera el traqueteo de un tren como del que hablaba Ritt. Como si cada minuscula vibración escondiese cientos de días, de paso, de caminos... cientos de recuerdos. Y cuando al final la batería y las guitarrás electricas despiertan, todo parece una tragedia, una epopeya epica, un "ha llegado la hora".

Así que hoy toca recordar. Es curioso, pero tengo la sensación de que hace tiempo que no recuerdo, al menos estás cosas de tanto tiempo atrás. Y es curioso siendo como soy una persona a la que le encanta recordar.

Así, poco a poco, mientras leía las canciones infantiles de Yolita, recordaba aquel extraño profesor de musica extrangero que nos habían puesto cuando eramos pequeños. Los vagos recuerdos sobre el tema son un tanto Freakworldianos... pero de lo poco que receurdo con cierta claridad esla canción que nos hizo aprender...

Ea, nadie vive aqui,
carne y vino solo para mi.
Aunque dinero no tenga,
yo me siento muy feliz.

Tan solo me queda ese fragmento, pero lo recuerdo con su melodía y todo, con su tono grave al cantar.

Poco a poco, he ido recordando mas cosas. Algunas ya las había revisitado hace poco, como la casa de la bruja: aquella casa perdida en medio del monte, junto a la carreterá que nos llevaba al colegió, y que estaba eternamente cubierta desde el suelo hasta el tejado de densas enredaderas. Todos en el bus gritabamos lo de "¡La casa de la bruja, la casa de la bruja!" cada vez que pasabamos delante.

Un poco mas atrás está la casa de Maria Narbon (mi "novia" cuando tenía 5 años XD), que lo era porque un día lo habían dicho mis padres. Nunca he llegado a saber si realmente lo era o, como supongo, era solo una broma. Y casi lo prefiero así. Lacasa sigue allí, con sus ruedas de madera colgando de la fachada y de los muros, uno de los cuales el viento derribo en el ultimo temporal.

Y si sigo recordando, vienen a mi mente todas aquellas personillas de aquellos años y de los siguientes, de aquellas que reaparecieron alguna que otra vez y de las que desaparecieron sin dejar rastro. Las canciones... la mayoría de ellas ya posteriores, de cuando tenía 11 o 12 años... Dover, La flaca... los viajes en autobus. Parece como si el mundo fuera un lugar mas sencillo, mas simple, y al a vez mas mágico y misterioso en aquellos años. Como un niño, acababa de romper el papel de regalo, y miraba el tesoro de mi vida extasiado.

Por hoy, he cerrado la puerta a todos los malos recuerdos que también los acompañan y me he quedado solo con lo bello de aquellos años. No es el mundo de pin-y-pon que me transmiten las canciones que recuerda Yol (lo siento, pero es que leerlas e imaginarme un autobus lleno de boyscouts XDD espero que no te moleste), pero es un mundo bonito a su manera.

Lo larga que es la vida, y lo cortos que son los años, o al reves, según el momento en que se mira.

Y me pregunto si el mundo de ahora, mi mundo, es o no es bonito a su manera, si dentro de unos años no recordaré estos tiempos como aquellos en los que todo era mas simple.


Tiempos de puertas abiertas.

2 comentarios:

yolita dijo...

Que sepas que es la segunda vez que intento postear sin éxito en tu blog -_- y se ma borrao to lo escrito T_T
Hoy no tienes el día haciendo links, eh? no furula este tampoco u_u...
La casa de la bruja moooola n_n... nusotros teniamos en el patio de nuestro cole la caseta encantada del conserje muerto, de lejos podías vislubrar que algo te estaba observando desde las ventanas medio cerradas de la caseta...
Mundo de Pin-y-pon dice XDDDD si un poco si que lo era u_u...
Cualquier tiempo pasado fue mejor... o almenos eso es lo que dicen.
Por cierto, me ha gustado esta frase n_n "Lo larga que es la vida, y lo cortos que son los años, o al reves, según el momento en que se mira".

Rittmann dijo...

Recordar siempre es agradable, cuando nos dedicamos a recordar los buenos momentos.

Y la verdad, encuentro curioso el cómo, a medida que el tiempo pasa, los buenos momentos son los que perduran sobre los malos, aún cuando en tiempos pasados los malos fueran los que monopolizaran el pensamiento.