martes, julio 27, 2010

La estrella caída



El Gato entrecerró los ojos, arropado en la oscuridad que lo rodeaba. Luego dio un timido paso en la resbaladiza superficie del cráter. La inestable luz que surgía del centro de este sorprendio a su piel con un cálido abrazo.

En otros tiempos se hubiera avalanzado sin mas sobre otro ovillo de lana. Pero el Gato se había vuelto precavido. Un cierto aroma a cinismo y desesperanza se había adherido a su pelaje. Por eso se limitó a observar desde la penumbra, olfateando el aire.

La roca incadescente que habitaba en el centro del crater irradiaba una atrayente calidez, pero las paredes del crater se habían vitrificado con el calor, y resutlaban frágiles y quebradizas.

El Gato dio unos cuantos pasos más por el borde del cráter, tratando de desvelar la pregunta que lo acechaba: ¿Podía aquella roca brillante ser una Estrella caída de la boveda celeste?

Trató de distingui el camino a su espalda pero, como siempre, la oscuridad lo había devorado. Todo parece haber sucedido hacía tanto tiempo... como si fuesen recuerdos de una vida pasada, sentimientos experimentados por otros tan distintos a él,,,

Volvió de nuevo la vista hacia la luz. Resultaba desconcertante. Irónicamente todo era mas confuso en la luz. En la oscuridad uno tan solo puede trazar su rumbo, y aceptar los tropiezos que en el haya. A la luz, en cambio, un millón de senderos posibles se vislumbraban.

Sin saber muy bien que pensar, el gato se limitó a ronronear y continuar viviendo. Ya habría tiempo para las conclusiones.

3 comentarios:

Yo, alma condenada dijo...

Uh, uahu... quien será esa estrella caída, y qué traerá a la vida de nuestro querido Gato?

Adoro cuando usas simbologías poéticas ^^.

Pacuxo dijo...

PUMUKIIIIIIIIIIIIII



de parte de los dos :P


luego se queja...

Fenix dijo...

Boh, sois unos residuales! XD