martes, octubre 20, 2026

El desierto

 El viejo motor emitió un último sonido quejumbroso y ahogado. Sus pistones de latón de detuvieron por fin, mientras aquel carro de hierro se arrastraba unos pocos metros más por pura inercia. El Gato miró la aguja, aunque ya sabía perfectamente donde estaba.


La rabia. La rabia lo había impulsado durante años. Cada vez que la carretera tomaba una pendiente demasiado abrupta, o que el terreno se volvía irregular y difícil de transitar, el tan solo pisaba el acelerador. Y de alguna forma mágica que no alcanzaba a comprender, aquella máquina maravillosa convertía la rabia, la quemaba y la transformaba en impulso. El solo tenía que apretar los dientes, aguantar aquella sensación ardiente en las venas, y seguir adelante. Siempre adelante.


El depósito estaba vacío. La máquina, muerta. El carro de hierro se había transformado en otro elemento estático del paisaje. La arena, caliente y afilada, mordió las plantas de sus pies como pirañas hambrientas de humedad. Sobre él brillaba el sol, abrasador y gigante. Tan solo un antiguo cartel proyectaba algo de sombra.


También sabía lo que decía. Lo que ponían las letras, aunque no fuera su significado real. Había sonado antes.

Había estado aquí antes. Bajo los incontables granos de arena, tantos como estrellas en el cielo, yacían enterrados los fantasmas de sus pasos pasados. ¿Cuántas veces había recorrido su periferia? Los caminos interminables de espirales secantes hacia un mismo punto. El cielo negro lejano e inmaculado. Las puertas de emergencia siempre tapiadas. 


Y aún así, de alguna manera, siempre había escapado de él. Como un protón recién nacido junto al horizonte de sucesos. Dejando tras de sí una imagen negativa atrapada para siempre.


Miró las tormentas de arena, las montañas escarpadas y amenazadoras, los ecos terribles de futuros ya imposibles. El desierto era un lugar terrible. Debería sentir miedo. Tristeza. Algo. Pero era como si aquella arena, tan blanca y redonda, absorbiera todos los sentimientos hasta dejarlo a uno vacío. 

No tenía sentido alargar aquello más. Se tumbó en el suelo y dejó que el desierto se alimentara de él. De sus esperanzas y sus pesadillas por igual. Por un momento fue una colonia de bacterias en una placa de petri, difundiendose en todas direcciones. 


Por un momento pensó que tendría que haber tomado otro rumbo en la última bifurcación. O rellenado el depósito en la última zona de descanso. Haber arreglado aquel viejo motor hace mucho tiempo. Pero el desierto no tardó en llevarse esos pensamientos también. Pronto sólo quedó aquella angustiosa sensación de vacío y desgana. Un sueño pesado y pegajoso que gritaba “Si no vas a ir a ningún lado ¿Por qué no echarte aquí a dormir?.


Se levantó. No tenía del todo claro cómo había llegado allí. Y no tenía ni idea de cómo había salido en otras ocasiones. Pero tenía claro que aún no era el momento de adentrarse en el desierto.





lunes, abril 27, 2020

I know the pieces fit



Cold silence has
a tendency to
atrophy any
sense of compassion

lunes, abril 29, 2019

Retazos del presente

Y de nuevo en el pecho
el redoble de tambor sin eco,
el dolor de un latido a destiempo.

martes, diciembre 08, 2015

Objects in the rear view mirror may appear closer than they are

Es extraño mirar atrás. Supongo que ahora mas de lo que fue antes. Antes uno solo podía mirar al pasado como algo que se aleja más y más en el retrovisor, hasta que solo podías fiarte de tus recuerdos. Y no hay nada mas mentiroso que los recuerdos. Ahora, todos tenemos nuestro pasado documentado, reflejado de alguna forma difusa y digital.

De vez en cuando me gusta echar un vistazo atrás. Siempre he pensado que uno de mis fallos es pensar mas en pasado que en futuro, pero también creo que me ayuda a recordar quien soy, quien fui, y quien quiero ser. Así que, cuando aprieta la nostalgia, o cuando me apetece mandarlo todo a la mierda, miro atrás.

Ha sido extraño mirar atrás esta vez. Porque, cuando he seguido el rastro binario, desandando el paso del tiempo, me encontrado en un lugar extraño. Un lugar diferente al que recordaba, no por completo, pero si en los detalles. Como si uno llegará a su casa y, aunque siguiera siendo su casa, todas las cosas estuvieran ligeramente fuera de sitio. Y me he encontrado con cosas buenas que ya no recordaba y que echo de menos, y con cosas que no me gustaban y que ya no tengo que aguantar.

Pero lo más extraño ha sido no reconocerme a mi mismo. Estoy seguro de haber escrito algo parecido en este mismo blog hace años, pero esta vez la sensación es distinta. O al menos no la recuerdo así. ¿Quien era aquel que escribía por mi? ¿A que se dedicaba? ¿Que pensaba? ¿Cuales eran sus metas? Y no estamos hablando del chaval que hace 10 años se iba de viaje a Madrid a ver a Warcry, estamos hablando de unos pocos años atrás. Todo parece tan cercano en el tiempo para ser tan diferente.

¿Era mejor o peor que yo? En realidad no tiene importancia. Echar de menos a mi yo del pasado es extraño, pero no demasiado útil: los caminos nunca pueden desandarse de verdad. Pero está bien recordar que, visto en detalle, el pasado no era tan dorado como parecía. Tener claro que cosas no me gustaban de aquel pasado para dejarlas enterradas por siempre, y que cosas buenas pueden funcionar hoy.

Los últimos años de mi vida han sido una locura, con todo patas arriba de pronto y cayendo en una espiral autodestructiva. Pero cuando la recuerdo, a veces tengo la sensación de que esa es la vida de otro. De que es algo que le paso hace cientos de años a alguien muy diferente que vivía en otro mundo. Y que he cambiado, que ya no soy el mismo Pero eso también lo he escrito aquí antes ¿no?

No son los mejores tiempos, pero tampoco son los peores. Y sin duda, están mejorando: de alguna forma creo que he llegado hasta los controles y he dejado de caer en barrena. Ahora, toca ver a donde ir.




martes, septiembre 30, 2014

miércoles, septiembre 24, 2014

I'll never look into your eyes again


Y escupir la sangre
hasta que ya no quede nada
hasta que todas las mentiras
queden desnudas e hirientes.

Y ahogarme en odio
y dejar que me reviente las venas
y que mi corazón solo lata
lleno de negro veneno

Como el final de un libro
que aunque escribas a medias
siempre termina de la peor manera
y nada puedes hacer por evitarlo.

Porque tras tanto tiempo,
tras tantas sonrisas, lagrimas,
abrazos, besos y puñaladas
tras cruzar el desierto,
no queda ni un puto espejismo
que permita continuar el ensueño.

Nada.
Nada queda.
Nada fue ni será.
Y cada beso y caricia
fue un paso en falso
un error demasiado caro
una mentira demasiado afilada.

Nada.

domingo, septiembre 21, 2014

Nothing nice to say


There's a look on your face I would like to knock out
See the sin in your grin and the shape of your mouth
All I want is to see you in terrible pain
Though we won't ever meet I remember your name

Can't believe you were once just like anyone else
Then you grew and became like the devil himself
Pray to god I can think of a nice thing to say
But I don't think I can so fuck you anyway

You are scum, you are scum and I hope that you know
That the cracks in your smile are beginning to show
Now the world needs to see that it's time you should go
There's no light in your eyes and your brain is too slow

Can't believe you were once just like anyone else
Then you grew and became like the devil himself
Pray to god I can think of a nice thing to say
But I don't think I can, so fuck you anyway

Bet you sleep like a child with your thumb in your mouth
I could creep up beside put a gun in your mouth
Makes me sick when I hear all the shit that you say
So much crap coming out it must take you all day

There's a space left in hell with your name on the seat
With a spike in the chair just to make it complete
When you look at yourself do you see what I see
If you do why the fuck are you looking at me

Why the fuck why the fuck are you looking at me

There's a time for us all and I think yours has been
Can you please hurry up cause I find you obscene
We can't wait for the day that you're never around
When that face isn't here and you rot underground

Can't believe you were once just like anyone else
Then you grew and became like the devil himself
Pray to god I can think of a nice thing to say
But I don't think I can so fuck you anyway

So fuck you anyway